Repite.
Repite ciudad, repite expectativas, repite dudas y incertidumbres, repite la canción, repiten las calles, repiten los pimientos por la noche, repite el ajo, en grandes cantidades, repiten las decepciones; y se repite el país, el lugar y el momento. Se repiten los acontecimientos y a veces en vez de repetirse se transforman en coincidencias, en bucles y curiosos giros. Y todo gira, un poco mas disperso de lo habitual pero se perfilan las puntas de los icebergs venideros. Y también se repiten los "me gusta" y la salsa griega con yogur, las palmadas en la espalda y las cagadas momentáneas. Y se repite en la cabeza aquellas palabras pretéritas y caledonianas de esto es un camino solitario. Y se repite! el camino, ese camino nuevo, esa nueva encrucijada, ese momento de tomar un camino, el otro o el de mas allá, y repito, me repito. ¿es como el techno no? ya nos empieza a repetir. O como las redes sociales, que parecen títulos de crédito interminables por dónde van ...