El hedor de las Margaritas

Those days: aunque ellas no se den cuenta su belleza puede ser horrenda. Su apariencia tranquila y sosegada esconde un hedor que a muchos no les gusta, sin embargo siguen ahí, en el mercado vendiéndose al mejor postor, esperando tansiquiera unas horas al sol a que alguien dispuesto se las lleve a casa donde marchitarán.
Hunger generator: y esas viejas que compran margaritas en el mercadillo de Mollet mientras buscan una manera de canalizar sus derribos internos, sus malestares y sus neuras añejas y arrugadas. Esas que se pasan de listas en la cola del super, esas que se lamentan en el hospital con un monótono y cíclico ai! ai! ai!, esas que se quejan por quejarse, por creer que su avanzada edad les da poder de lamentación, todas esas que van a las inauguraciones y los mitings a comer como cerdas, todas esas que en la cavalgata de los Reyes Magos buitréan en busca de caramelos "para mi nieto" a todas ellas yo les pido que se vayan a tomar, que se pudran debajo de una montaña de manteletes bordados y encajes de bolillos de mierda, que se pierdan en la noche de los tiempos y no vuelvan jamás, que se lleven consigo sus batas de vuatiné (¿se escribe asi?), sus abrigos de imitación de yo que sé, y sus peinados que huelen a linimento y lejía. Que se lo lleven todo, pues su malestar general y su desprecio a la gente joven me produce sonoras arcadas y cierta acidez de estómago.
Photo: no es una margarita (o almenos asi lo creo yo) pero bueno da el pego.