Perdimos el Norte.

This last weekend: el otro día se quemaba una fábrica de vasos de plástico y cucharillas de helados. Una espesa nube negra cubrió el Vayés, dejando un áspero olor a hollín bastante agradable. Como una extraña premonición el fuego marcó (de manera poco clara, eso si) nuestras vivencias a lo largo de este tremebundo fin de semana que se ha saldado con varios hígados y riñones con pronostico reservado.

Así pues, y salvo la sesión de experimentación terapéutica con el bueno de Nigul, el resto del tiempo se puede calificar como puro hedonismo anti productivo. Quizás parezca que nos jactamos de nuestro comportamiento, pero cierto desaliento recubre hoy día nuestra conciencia... pues perder el tiempo no es una de nuestras actividades favoritas.

Mabye a change would help us:
quizás podríamos auto realizarnos y buscar cobijo en actividades más solidarias o reivindicativas pero desgraciadamente estas, siempre se producen en horario laboral, otrora fuera la situación quizás acudiríamos en defensa o en apoyo de quien fuera que lo mereciera... ya sean monjes, pobres, estudiantes o guionistas. De todas formas pensareís que esto és una gilipollez tendenciosa ...y quizás no andeís errados, pero ya no se nos ocurre nada mas.


Yesterday we saw: interesante pues fue el documental Bucarest, La Memòria Perduda pues en él aparece nuestra bienamada Can Pinyonaire tomando un protagonismo que hace que nos sintamos orgullosos de vivir bajo semejante techo.


Entradas populares de este blog

Recortes

Repetición.

Repite.