Nómadas

Somos nómadas, no permanecemos en los lugares, nos dedicamos a orbitar alrededor de distintos nodos y nuestra presencia siempre adopta un cariz pasajero, dejamos cierto rastro pero quizás se desvanece fácilmente. Ser un satélite es complicado y aferrarse a las cosas no entra en el orden del día, sólo mantenemos ciertas actitudes sedentarias de manera virtual, con nuestras rutinas y nuestros lugares comunes.

Vemos las raíces, el arraigo y la organización de estructuras en las que hace tiempo formamos parte pero ya no, y seguimos orbitando, de un lado al otro sin saber muy bien si aterrizaremos en algún lado o seguiremos orbitando, buscando, paseando a ver cual será ese lugar dónde los paganos van.

Y no os penséis, eso tiene cosas buenas y malas, y las malas son el echar de menos lugares cercanos, espacios de convivencia duraderos y el compartir las cosas. Pero bueno, en eso andamos, nos dan palmadas en la espalda y seguimos adelante andamos, andamos y andamos.

Así que mañana nos acercaremos a ese otro nodo, mas nórdico y menos cálido pero igual de acogedor que los otros nodos. Así, vamos marcando en el mapa esos puntos de nuestro rizoma particular, un tanto disperso y diásporico.

En esa tendencia se perfilan las navidades futuras en las que a parte de asistir a los cónclaves familiares pretendemos fugarnos quizás al sur del sur, en busca de una puesta de sol tardía o una playa con surfistas en un pueblo con nombre de dictador castizo. O quizás no, mas al norte, o al este o el oeste, pero las decisiones a tomar serán sencillas, individuales y cambiantes como el viento de los Midlands. Y todo, quizás funcione bajo el palio viajero de la estrofa que encabeza este blog, con una carretera ancha y recta, de esas que tanto se ven o oyen en el Nebraska del Boss.

La foto es mítica, del Bueno de Richard Long, caminante que camina.


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