Manifiesto Fringe
Exigimos que nos sorprendan, pedimos a gritos que alguien nos deje boquiabiertos, buscamos la diferencia, el desparpajo, el andar por la cuerda floja; pedimos estar en limites desdibujados, pedimos lo inusual, excéntrico, exótico, lo raro, siniestro y oscuro, pero al límite, sin convencionalismos; pedimos fuera de series, los mejores, DJs que nos hagan bailar sin parar, altavoces caros y exquisitos, micrófonos precisos y auriculares confortables, pedimos ser exigentes (aunque sea mas complejo), aborrezemos el aburrimiento, demandamos no dejarnos llevar por banalidades y escuchar mucha música para pensar (o dejar que el tiempo pase lentamente).Decretamos nuestro respeto incondicional al saber, y la sabiduría de la madurez; manifestamos a su vez el anhelo de llegar a ella (a la sabiduría, evidentemente). Y sobretodo asumimos nuestra sana devoción por el buen comer, el buen beber y el whisky escocés (que son cosas distintas). Y a su vez despreciamos las copas valencianas, y por eso anhelamos buenos licores, y gintonics inteligentes y meditados. Y tal y como a nuestro hermano gustaba, exigimos la dignidad y las formas tal y como le gustaría al Stevens de Kazuo Ishiguro.
Y sin plantearnos como, seguiremos andando por la zona fringe, en los limites de la ciudad, en donde empieza la huerta, mas allá de los epicentros, andaremos por esa frontera desdibujada, andaremos los shifting boundaires de antaño y seguiremos estando al margen del margen, defendiendo a ultranza lo raro, lo excéntrico, lo fuera de lo común y nuestras mil razones para defender lo que somos.
Y todo eso lo hacemos sin levantar la voz, hablando en un tono normal y civilizado, no pretendemos quemar nada ni destruir bienes y inmuebles. Todo eso lo pedimos con tranquilidad, hablando y sin generar ningun tipo de enfrentamiento ni discusión, pero queremos que nos sorprendan, ¡por favor!