Peripatéticos
Andando por Escocia, lo mas que te podía pasar era que te hundieses en un agujero negro de lodo, musgo y turba y terminar sucio hasta el cogote. Podías andar durante millas por campos irregulares con la hierba por encima de la cintura, encontrar ovejas desamparadas y descender laderas de flores violetas. En el Orange Country es otra historia completamente distinta. Aquí la geología cárstica del terreno presenta una aspereza muy concreta, rocas afiladas como cuchillos y vegetación de carrasca que te dejan los brazos hechos un cromo. El carácter árido del terreno dificulta la marcha y tus botas que antaño fueron cómodos sofás en donde posar tus pies se convierten en unas chanclas de esparto melladas por la erosión del camino.Sin embargo huele a romero por doquier y el riesgo de terminar debajo de una nube negra de pura lluvia anglosajona es bajo, por no decir remoto. En lo alto de las cimas encuentras cruces y vértices geodésicos en cemento, con la marca del ministerio y como mucho un grupo de internos de un colegio de curas de no se sabe dónde echando voces en plan alabemos al Señor. En Escocia en cambio tienes alegres ancianos vestidos de tweed paseando ufanos perros de pura raza o montañeros en plan El Último Superviviente.
Y mientras andamos peripatéticamente y nos topamos con todas esas cosas, pensamos y perpetramos ejercicios de recapitulación, planes futuristas y todo tipo de cuestiones importantes o banales. De ahí luego sacamos conclusiones y pasamos un buen rato para recapitularlas todas, desechar la mayoría y conservar una minoría. Todo eso mientras volcamos fotos, sonidos y vídeos de esas caminatas documentadas hasta la saciedad.
Y en esos periplos espirituales nos da tiempo para pensar en el Turner Prize (que vaya tela), Calatrava (otro que tal) y los Dispositivos (todo por separado). Pensamos en la escucha y también escuchamos mucho, en Hildur Gudnadottir y en ese plan de fin de año que nos produce miedo y que nadie parece secundar. Así que bueno, seguiremos pensando, hoy poco, hoy toca ordenar, trabajar y componer cosas.