Pretéritos Imperios Etruscos y Gafas De Sol
El pasado viernes y después de varios años deseándolo con devoción, vimos al de Oviedo, corto pero intenso. Nos desmarcamos de lo social, nos adentramos en la muchedumbre valenciana y disfrutamos como es debido de los cantares del Bueno de Nacho, y cantamos, solos, felices y nostálgicos, y ¡que casi se nos cae la lagrimilla! por que tal y como comentábamos a posteriori, los nuevos planes, y las distintas estrategias siempre vienen bien, y los cantamos muy a gusto y forman parte de la banda sonora personal, así que no hay que obviarla.Después de la necesaria liturgia veguística, nos postramos a los placeres de la deriva etílica que terminó irremediablemente a las tantas de la madrugada disertando sobre el sempiterno tema de la lengua, la nación, el estado y su puta madre, no sin dejar de hacer hincapié en aspectos históricos, reminiscencias mozárabes y pretéritos imperios etruscos.
Asi que a la mañana siguiente iniciamos un nuevo periplo, uno de esos que siempre traen algo de bueno, y este en concreto trajo todo un ceremonial "road movie" que adoramos cada vez mas; los placeres de la escucha motorizada, el tiempo para pensar, el sol, la ventanilla bajada, el viento y una velocidad de risa en el carril de la derecha, dejando que fitipaldis, zumbados y pastilleros trasnochados dieran rienda suelta a válvulas, inyectores y subwoffers. Nos faltaron las gafas de sol, necesitamos unas gafas de sol. Es el objeto que nos falta para completar el ceremonial de tránsito, el recorrido definitivo, la ruta 66, nos faltan las gafas, el resto lo tenemos.
Y de ahí a Torrent de L'Olla y jugar al reencuentro con las Chicas Checas, La Dama y Cayo Julio César, Emperador de las Galias. Y todo ello bien amenizado, de nuevo corto pero intenso y después de un buen desayuno, vuelta al Sur, y jugar al Baix Gaià. Y ¡si! dijimos que iríamos a Mollet y haríamos muchas cosas pero los viajes fugaces, desorganizados y sin planificar a veces, implican daños colaterales, leftovers y demás cabos sueltos.
Y con esas estamos, esta semana retomaremos viejos hábitos (para variar) y intentaremos gestionar el juego que mi Chelista Favorita y yo nos llevamos entre manos; y si nos sobra tiempo andaremos un poco más por el Carmen a capturar esa nieve que se menciona en círculos mediáticos, si es que llega y si llega pues bien recibida será.
Y la foto pues eso, el chelo, el laptop y la fiesta de tupés cuyos resultados acústicos pronto podréis escuchar, si tot va bé.
un petó y bona nit,