La Vida de Los Otros.
Recorrimos el territorio de ida con tranquilidad y sin sobresaltos, llegamos a territorios Molletarios dónde pudimos sumergirnos en la vida vallenca, una nueva incursión, otra mas, con sus improvisaciones y complejidades, catamos una vez mas esa vida ya pasada, ese ir y venir rural y hippie; nos dimos cuenta de que ese ya no es nuestro lugar, ya no vivimos allí, y ya es la vida de los otros, no la nuestra. Asumidas dichas determinaciones disfrutamos de la compañía, jugamos a grabaciones espaciales con el Clan Inoquo y nos acercamos a La Caseta en dónde empezó todo, en esa casa a la sombra, perdida en la Serralada Litoral y rodeada de huertos y gitanos locos.Y atisbamos la nueva vida del Sr. Arregui, allí en territorio romano, cerca del calor de la Font Del Lleó y vimos su nuevo espacio, con luz, esperanzas y grandes expectativas, que ya tocaban, y nos encantó, nos pareció maravilloso, brillante y preciso, y de esta manera, seguiremos atentos al devenir del Sr. Arregui y la Veterinaria Blue Eyes.
Y de vuelta, la Reina, tal y como la bautizó Von Lynch nos dio un par de sustos provocando una parada de emergencia y cierto cabreo con los mecánicos de Citröen, pero ya, el agua no llegó al río. Reprendimos la marcha a través de la oscuridad y la lluvia mientras David Lynch cantaba a lo lejos y los Dead Letters Spell Out Dead Words nos postraban ante espacios sonoros grabes y amplios surcados de pequeñas estructuras sonoras que deambulaban libres por el Xsara.
Y ya llegados a casa fenecimos, derrotados, esperando al lunes que ya llegó y encabeza una semana compleja pero interesante, en la que puede pasar de todo y nada. Y es que esta semana iniciamos el camino que nos tiene que llevar hasta Julio con un nuevo texto, mas barroco, extenso y complejo que el de Edinburgh un manierismo, un tour de force, algo épico, sagrado y ecuménico, y mientras tanto seguiremos soñando en lo visto lo previsto y lo que queda por ver.