Ceros y Unos
Este fin de semana pasado nos acercamos a los Madriles para perpetrar junto a nuestra chelista favorita uno mas de los conciertos que hemos ofrecidos en las últimas semanas. Después de un intenso mes de mayo cerramos en Madrid un recorrido que empezó en febrero de manera casi accidental. Ahora en vez de terminar se abre un nuevo ciclo en el que tenemos claro hacia dónde dirigirnos, asumiendo la responsabilidad de un nuevo proyecto compartido algo que al parecer esta gustando muchísimo. Así que saboreamos el éxito y no nos amedrentamos, seguiremos trabajando y esperamos que para el curso que se avecina ojalá podamos acercar Cello + Laptop a Barcelona, Mollet, Tarragona, Gijón, Valencia y Madrid; y si el Moai se lo curra quizás hasta nos vamos a Suecia. Así que ya veis, estamos que nos salimos, y eso que ni lo buscamos, surgió así, sin mas, de manera casi accidental pero resulta que funciona.Y en los Madriles disfrutamos de la compañía de los Ann Deveria y Cuatrojos que estuvieron fantásticos acogiéndonos y cuidándonos. Y en los Jacintos pudimos deleitarnos con grandes propuestas droneras y distorsionadas que nos dieron alas y ganas de adentrarnos en oscuras sonoridades. llevadas a cabo por nuestros huespedes y el club bilbaíno del drone (Ann Deveria y Cuatrojos respectivamente). Con ellos y lástima del poco tiempo que tuvimos, aprendimos muchas cosas, nos vimos las caras y rompimos con esa relación que Jordi definió como "de ceros y unos". Así que cara a cara se ven las cosas mas claras las ideas fluyen con mayor velocidad y las ganas de reencontrarnos con estas amistades virtuales se acrecientan.
Así que volviendo de los Madriles planeamos muchas cosas, concretamos estrategias junto a Mi Chelista Favorita mientras atravesábamos la estepa y la Doctora dormitaba en la parte trasera. Y todo ello nos dejó un agradable sabor de boca del que no queremos desprendernos y del cual esperamos que siga ahí presente sin llegar a apestar.
La foto, la saqué en La Casa Encendida en dónde pudimos disfrutar de la pieza de Riyoji Ikeda (probablemente lo mejor de la expo). Y ahí esta uno de los Ann Deverias que se ofreció a cuidar de mi en la jungla madrileña.
Así que vamos, una vez mas, un placer infinito, un viaje fugaz pero de aquellos que abren puertas, ensanchan caminos y construyen nuevos planes y nuevas estrategias.