La Reconquista.
Llegamos del Sur, saltamos en un tren, nos plantamos en casa de la Dama y subimos todas las escaleras hasta arriba del todo, abrimos una puerta metálica y ahí estábamos, arriba del todo, viendo las antenas, chimeneas y el Tibidabo, se veía también la Sagrada Familia y un rumor eterno de ciudad que no cesa, al fondo una nube oscura quizás por encima de Molins de Rei, amenazaba con pocas ganas hasta que se desvaneció.Y allí nos encontramos con la Dama y Nuestra Pelirroja Favorita siempre atentas y deseosas de saber cosas y jugar a lo de siempre, a recordar, reír y disfrutar. Y de allí nos desviamos por derroteros extraños hasta la mañana despertando en un piso de esos con suelos antiguos de baldosas coloradas y un balcón que daba a la plaza de la Virreina. Disfrutamos de una corta mañana agradabilísima para luego encontrarnos con el Sr. Arregui y su Veterinaria Favorita para ser devuelto a la Golden Coast.
Y después de varios años reconquistamos Creixell, tomamos las riendas del nido familiar dejando que el sonido se expanda por la casa y no deje huecos silenciosos. Ocupamos el territorio en pro de terminar con la tarea que nos ha sido encomendada primeramente por nosotros mismos y segundo por nuestros queridos docentes valencianos.
Y en esas andamos, de vuelta en una Golden Coast no muy cálida pero no menos agradable y deseable, con la temperatura justa para poder pensar con claridad, resumir, acotar y decidir, disponer, enlazar y juntar todos esos conceptos que a veces se nos escapan, toda esa nube de ideas que ronda cerca de nosotros y necesita ser organizada, archivada y encuadernada debidamente.
Así que aquí estamos, esperando a que tú, si, si, tú, te vengas de una vez, a disfrutar de la tranquilidad, la terraza, el sol y quizás la playa cuando no esté muy llena.