Zonas Limítrofes
Parece ser que solo escribimos cuando estamos en zonas limítrofes, en puntos de inflexión y cambio. Apelamos a este blog en momentos que parecen acantilados temporales, fronteras estacionales y cambios de estado o rutina. Y realmente ese es el momento, estamos ya llegando a esa zona de nadie que que se estira en forma de istmo metafórico del proyecto en el Orange Country, y al final de este istmo, es dónde sale un nuevo ferry, otro barco que a pesar de seguir navegando en aguas conocidas se adentra en nuevos mares ligeramente alterados con nuevas costas en el horizonte.Y es que este mar de arroces nos gustó así que le vamos a dar una segunda oportunidad, una segunda travesía hacia lo siguiente. Conocedores de lo anterior apreciamos ya las costas de este nuevo territorio y ya atisbamos a ver los primeros riscos, las sierras que se adentran en la tierra y ya podemos vislumbrar que tipo de orografía puebla este nuevo territorio.
Y todo eso lo pensamos mientras recuperamos esa morriña que se apodera de todo al abandonar la rutina anteriormente mencionada; la vivida aquí en la casa que nos vió crecer. Y la morriña asociada a estos días, se combina con las ansias de mas, de cambio. Al fin y al cabo es como en la canción de Llach, si tu estires fort per aquí i jo estiro fort per allà, y cada idea, la de seguir y la de permanecer; luchan en un combate extraño que permanece ajeno a lo que realmente pasa, y es que mañana volvemos al Sur, si o si. Pero eso no quita que en el seno de nuestra consciencia se libre una pequeña batalla que mas que malsana sirve para recapitular, estructurar y mantener la memoria que al final, es lo mas bonito que tenemos, el tesoro mas maravilloso que conservamos.
Así que para eso están las zonas limítrofes para recapitular, morriñear y recordar; y por el otro lado sirve para ansiar, lo siguiente, lo que se avecina, soñar con lo que va a pasar y bastir esos nuevos castillos que quizás pasen de estar en las nubes a asentarse en lo alto de un risco, dominando la Plana Baixa o el Vinalopó o la Ribera del Xúquer o ninguna de esas.
Y la foto, pués la tomamos hace ya unos meses en Can Piñón, en una de esas reuniones que te teletransportan, con la casa, nuestra segunda família, la pelota que queda suspendida en el aire, esperando el siguiente paso y la nube HDR.