En Santiago de Chile.
Mas de uno levantará una ceja al leer este post. Pero es que esta mañana nos levantamos convulsos en casa de la Dama de los Pececillos (si si, vuelve a ser "de los pececillos") recién rescatados de un sueño de lo mas curioso que quisiera compartir con ustedes, mis queridos y olvidados lectores.Como siempre, y tal y como nos recordaba este verano Leonardo Dicaprio nos encontrábamos en un sitio, sin saber como habíamos llegado allí. El lugar, una calle bastante ancha con casa de una o dos plantas, porche de madera y la calle de tierra batida, bastante beige todo, la verdad. Y allí con trajes negros, camisas blancas y corbatas negras otra vez, nos encontrábamos el Sr. Arregui y yo rodeados de maletas, negras, como no, esperando, un poco perplejos la verdad y descolocados, conocedores de cierto jetlag, esa sensación de estar lejos y cansado a pesar de ser pleno día.
Antes de darnos cuenta de que no sabemos donde estamos se nos infunde la idea de que estamos en Santiago de Chile y inmediatamente César aparece por al esquina volviendo de cierto rodeo para encontrarnos casa al Sr. Arregui y a mi. Al parecer somos gente importante que debe ser escondida, estar expuestos en las calles de Santiago de Chile es un riesgo demasiado grande para no se, ¿la humanidad? por decir algo.
Mientras César nos agasaja con su habitual hospitalidad y nos asegura que encontrará un piso franco en dónde resguardarnos de ciertas escaramuzas que desconocemos, nosotros pensamos de manera lógica y empezamos a pensar que hacer en Santiago de Chile cuando hay problemas. Curiosamente, resulta que nuestra querida Tergiversanda reside actualmente en la capital de Chile así que orgulloso de mi capacidad deductiva alzo la voz y propongo ir al encuentro de la Tergiversanda convencido que mis compañeros de aventuras apoyarán mi idea sin dudarlo jactándose de no haberlo pensado antes. Sin embargo, mis dos compañeros, el Sr. Arregui y César ladean la cabeza dramáticamente, al mas puro estilo Horatio Cane y dicen con cierto pesar y al unisón: Nathalie ha sido comprometida.
Y la foto la hemos hurtado vilmente del Facebook de La Tergiversanda (gracias, por cierto), tratando de darle veracidad a un relato onírico pero cierto, así que ya me diréis si se me va la olla o no. Y bueno, no sabemos si la foto es de Santiago ni si la tomó la Tergiversanda pero vamos,.... ¿nos entendemos no?
:)
Bon dia tinguin vostés, aquí, allá y mes al sud!