Entradas

Mostrando entradas de septiembre, 2010

En Santiago de Chile.

Imagen
Mas de uno levantará una ceja al leer este post. Pero es que esta mañana nos levantamos convulsos en casa de la Dama de los Pececillos (si si, vuelve a ser "de los pececillos") recién rescatados de un sueño de lo mas curioso que quisiera compartir con ustedes, mis queridos y olvidados lectores. Como siempre, y tal y como nos recordaba este verano Leonardo Dicaprio nos encontrábamos en un sitio, sin saber como habíamos llegado allí. El lugar, una calle bastante ancha con casa de una o dos plantas, porche de madera y la calle de tierra batida, bastante beige todo, la verdad. Y allí con trajes negros, camisas blancas y corbatas negras otra vez, nos encontrábamos el Sr. Arregui y yo rodeados de maletas, negras, como no, esperando, un poco perplejos la verdad y descolocados, conocedores de cierto jetlag, esa sensación de estar lejos y cansado a pesar de ser pleno día. Antes de darnos cuenta de que no sabemos donde estamos se nos infunde la idea de que estamos en Santiago de Chile ...

Croquetas, Osos Panda Gigantes y Ingenieros Ingleses.

Imagen
¡Ilusos de nosotros! incapaces de comprender ciertas retóricas pero si capaces de arrancar concretas frases de blogs familiares pero ajenos. Así, Nuestro Querido Tío terminaba su último post con esa frase sobre la memoria, y que mejor que re-reproducirla? leedla allí dónde toca. Mientras tanto y recién levantados de un sueño complejo, con canales, barro, barcas tiradas por perchas y pueblos sumergidos en las aguas, reabrimos el cajón de la memoria y enunciamos una lista de recuerdos que bajo la misma etiqueta se agrupan en algún rincón de nuestro coco. Y para refrescar esa nube de tags, escuchamos Hotel Paral·lel de Fennesz. Así que recordamos una partida de tenis, contada, comentada y narrada con una precisión de experto, tanto que sigue siendo la única partida de tenis que hemos visto entera en nuestra vida, y nos gustó. Entre gritos y jadeos, nos narraron el encuentro deportivo y nosotros escuchamos atentos. Recordamos cortar la mantequilla de tal manera que se creen esos cilindros...